Mi cama se inventó para que tú
durmieras en ella o quizá no.
Quizá quiera desvelarnos, desatarnos.
Hagámosle caso, montemos
una montaña rusa de pasión donde
nuestros besos sean el combustible junto
a nuestras ganas mientras nuestros cuerpos
se dejan llevar por el deseo.
Elevémonos hasta coronarnos,
alcancemos el clímax.
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