Que tus besos
ya no me llenan.
Busco besos
que hablen.
No quiero besos
que callen.
Me apetecen besos
que gritan.
Tus caricias
ya no me queman.
Ellas
se han apagado.
Tus caricias
se sienten frías.
Necesito caricias
que prendan.
Para qué hablar
de abrazos.
Tus brazos
no me envuelven.
Ellos
ya no me protegen.
Tampoco
los siento.
Permíteme pensar
que sea yo.
Quizá el problema
no seas tú
sino yo.
Tus besos
me gritan
y no los oigo.
Tus caricias
me queman
y yo las congelo.
Cuando tus brazos
me refugian
yo me escapo.
Estoy sorda,
soy insensible,
tiendo a huir.
Y lo peor
es que te culpo
a ti.
Sí, a ti,
por mi reacción
al amor.
Piénsame con el alma y el cuerpo porque al fin y al cabo, el alma es eterna y la sensación se vive en un momento que puede ser infinito.
jueves, 29 de enero de 2015
sábado, 24 de enero de 2015
Mi princesa felina de ojos azules
Nuestra historia comenzó un 24 de octubre,
dos años y tres meses contigo.
Tú fuiste la razón de que ese día fuese a Sevilla,
me había enamorado de ti, de tus ojos.
Ese día tú estabas extrañada.
No sabías quien era yo,
no sabías a donde ibas.
Te venías conmigo.
El camino a Córdoba
lo dedicaste en conocerme
y fue bonito tu ronroneo.
Fue bonito porque yo te gusté.
Desde ese día
tus ronroneos, tus maullidos,
le dieron melodía a nuestras vidas.
Y tu mirada, luz.
Hay muchas miradas azules
pero la tuya,
la tuya era la única
que hablaba de amor.
Tú, que no entendías a razones.
Tú, que me arañabas cuando querías jugar.
Tú, que te acurrucabas en mí.
Tú me hacías más humana.
Eras una gata
pero eso no importaba.
Me has hecho mucho más humana
que cualquier persona que haya entrado en mi vida.
Ya no estás conmigo
pero eso no importa.
Porque si hay algo que no muere,
son los recuerdos.
Tú,
tu mirada
y tu humanidad felina
permanecen eternas en mi alma.
dos años y tres meses contigo.
Tú fuiste la razón de que ese día fuese a Sevilla,
me había enamorado de ti, de tus ojos.
Ese día tú estabas extrañada.
No sabías quien era yo,
no sabías a donde ibas.
Te venías conmigo.
El camino a Córdoba
lo dedicaste en conocerme
y fue bonito tu ronroneo.
Fue bonito porque yo te gusté.
Desde ese día
tus ronroneos, tus maullidos,
le dieron melodía a nuestras vidas.
Y tu mirada, luz.
Hay muchas miradas azules
pero la tuya,
la tuya era la única
que hablaba de amor.
Tú, que no entendías a razones.
Tú, que me arañabas cuando querías jugar.
Tú, que te acurrucabas en mí.
Tú me hacías más humana.
Eras una gata
pero eso no importaba.
Me has hecho mucho más humana
que cualquier persona que haya entrado en mi vida.
Ya no estás conmigo
pero eso no importa.
Porque si hay algo que no muere,
son los recuerdos.
Tú,
tu mirada
y tu humanidad felina
permanecen eternas en mi alma.
jueves, 22 de enero de 2015
sábado, 10 de enero de 2015
Je suis Charlie
Soy persona,
como tú.
Me declaro inocente
de elegir mis creencias.
Soy una mujer,
puede que tú también.
O en cambio,
seas hombre.
Soy una ingenua
por creer.
Creer en liberar mis pensamientos
sin que tú llegues a matarme.
No me incomoda tu religión,
tampoco tu color.
Solo quiero una cosa,
que respetes mi opinión.
Déjame enseñarte
lo que hay en mi mente.
Déjame conocerte,
quiero simpatizar contigo.
Abandona tu intolerancia
a lo diferente.
Cede ante los demás,
comprende su ilusión por sonreír.
Tengo herido el corazón
pero tú te has ensuciado el alma.
Salvar las sonrisas perdidas es humano,
matar a quien las salva es cruel.
No me interesa si eres diferente a mí,
todos los somos.
Sólo pido que me aceptes como soy,
como yo a ti.
Francia llora
por su pérdida.
Doce paladines de la risa
han caído.
Mi voz quiere gritar
lo que siente mi corazón.
Mis manos desean escribir
lo que recita mi cabeza.
Grito que estoy indefensa
ante tanta vileza.
Escribo que tiemblo,
tiemblan mis manos ante el miedo.
Habéis desgarrado mi alma
y destrozado a sus familias.
Yo soy Charlie,
yo soy su familia.
como tú.
Me declaro inocente
de elegir mis creencias.
Soy una mujer,
puede que tú también.
O en cambio,
seas hombre.
Soy una ingenua
por creer.
Creer en liberar mis pensamientos
sin que tú llegues a matarme.
No me incomoda tu religión,
tampoco tu color.
Solo quiero una cosa,
que respetes mi opinión.
Déjame enseñarte
lo que hay en mi mente.
Déjame conocerte,
quiero simpatizar contigo.
Abandona tu intolerancia
a lo diferente.
Cede ante los demás,
comprende su ilusión por sonreír.
Tengo herido el corazón
pero tú te has ensuciado el alma.
Salvar las sonrisas perdidas es humano,
matar a quien las salva es cruel.
No me interesa si eres diferente a mí,
todos los somos.
Sólo pido que me aceptes como soy,
como yo a ti.
Francia llora
por su pérdida.
Doce paladines de la risa
han caído.
Mi voz quiere gritar
lo que siente mi corazón.
Mis manos desean escribir
lo que recita mi cabeza.
Grito que estoy indefensa
ante tanta vileza.
Escribo que tiemblo,
tiemblan mis manos ante el miedo.
Habéis desgarrado mi alma
y destrozado a sus familias.
Yo soy Charlie,
yo soy su familia.
lunes, 5 de enero de 2015
Amor, tú. Tú, mi música
La música es sentimiento.
Sentimiento transmitía Paco de Lucía
al tocar su guitarra.
La música es sensualidad.
Sensualidad irradias tú
cuando bailamos juntos un tango.
La música es ternura.
Ternura desprende tu voz
cuando me cantas al oído.
La música es emoción.
Emoción siente mi cuerpo
cada vez que me das un beso.
La música es estremecerse.
Estremecerme yo,
cada vez que tus manos rozan mi piel.
La música es alegría.
Alegría emanan
las chirigotas de Cádiz.
La música es pasión.
Pasión somos tú y yo
cuando nos fundimos como uno solo.
La música es amor.
Amor me declaran tus ojos
azul cielo.
Mi música eres tú.
Mis sentimientos los causas tú.
Sensualidad eres tú.
Ternura es quererte.
Emoción es tenerte.
Estremecerse mi alma por ti.
Alegría tus sonrisas por mí.
Pasión cuando me amas.
Amor, tú.
Sentimiento transmitía Paco de Lucía
al tocar su guitarra.
La música es sensualidad.
Sensualidad irradias tú
cuando bailamos juntos un tango.
La música es ternura.
Ternura desprende tu voz
cuando me cantas al oído.
La música es emoción.
Emoción siente mi cuerpo
cada vez que me das un beso.
La música es estremecerse.
Estremecerme yo,
cada vez que tus manos rozan mi piel.
La música es alegría.
Alegría emanan
las chirigotas de Cádiz.
La música es pasión.
Pasión somos tú y yo
cuando nos fundimos como uno solo.
La música es amor.
Amor me declaran tus ojos
azul cielo.
Mi música eres tú.
Mis sentimientos los causas tú.
Sensualidad eres tú.
Ternura es quererte.
Emoción es tenerte.
Estremecerse mi alma por ti.
Alegría tus sonrisas por mí.
Pasión cuando me amas.
Amor, tú.
domingo, 4 de enero de 2015
#microcuentos
Mientras que en el silencio
las bocas callan,
los ojos hablan.
Mátame,
pero mátame a besos.
Y la lluvia se puso a bailar
con el cielo sobre nosotros.
Mi piel está deseando
que la emborraches con tus besos.
Se trata de llegar al infierno
para tocar el cielo.
Bésame la piel,
el alma
y las ganas.
Altera mis sentidos,
quiero que nuestro roce forme fuego.
Y me besó en un abrir
y cerrar de ojos.
El mejor transporte que tenía
eran sus ojos.
Cada vez que la miraba
conseguía viajar a lugares preciosos.
Sus caricias eran
lo que los cerezos en flor a la primavera,
vitales.
Asmodeo se ha adueñado de mí
y es por eso que no puedo reprimir mis impulsos.
Tiéntame que quiero pecar.
Estaba tan decepcionada de los ángeles
que siempre amanecía en la cama de los
ángeles caídos.
Tenía una coraza a prueba de balas
pero lo que él no sabía es que ella
jugaba con cuchillos.
Ella tenía miedo de caerse de bruces contra el suelo
pero lo quiso intentar y no se equivocó.
Los sueños pueden hacerse realidad.
La piel es como un libro en el que
las manos van escribiendo su
propio capítulo.
Mis labios tatuarán
por todos los rincones de tu cuerpo
palabras que solo tú serás capaz de descifrar.
Le regaló una rosa
sabiendo que su amor
se marchitaría con ella.
Quiero ser como las rocas para ti,
que te rompas contra mí
como las olas se rompen contra ellas.
La muerte se vistió de blanco
y así fue como lo engañó.
Vivió muerto en vida,
con pena y sin risa.
Frío no es la desnudez,
frío es que no me desnudes tú.
Tu boca se adueñó de mis besos,
tus manos, de mi cuerpo.
Mi corazón estaba congelado
hasta que tu alma tocó la mía.
Él seguía esperando,
esperándola a ella.
Ella era la única cuyo alma
podía reanimar su corazón.
El que se enamore pierde.
Al jugar con ella no solo perdió,
perdió también su corazón
y ella se encargó de destruirlo.
Déjame tus lunares de guía
para no perderme en el camino de vuelta.
Déjame tus lunares de guía
para no perderme en el camino de vuelta.
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