Si el día está nublado,
tú me otorgas
el sol de tus ojos.
Cuando el frío
estremece mi cuerpo
tú me ofreces
el calor con tus manos.
Para qué necesito papel
teniendo tu piel
para dibujar
corazones en tu espalda.
Si el día está gris,
tú me regalas
sonrisas de colores.
Cuando el silencio
me ahoga
tú me obsequias
con la melodía de tu voz.
Para qué quiero la miel
si tengo el sabor
de tus besos.
Si me olvido de respirar,
enséñame
a como sobrevivir.
Saltar al vacío
es arriesgarme a perder
pero contigo
es una caída segura.
Hagamos de lo insulso
una historia efusiva.
Que lo amargo
de nuestros besos
se vista de ternura.
Si nos falta el aire,
declarémonos al viento.
Saltemos sin paracaídas.
Arriesgarse por lo que crees, debería merecer la pena, y quizás solo por el simple hecho de creer.
ResponderEliminarBesos! :)
Vérsame en tu boca
Para ganar hay que arriesgar.
EliminarBesos :)
Estoy con Raquel, si no arriesgamos nosotros mismos por lo que creemos, ¿quién lo va a hacer?
ResponderEliminarAsí que... a saltar sin paracaídas.
Abrazos :)
Lo bonito de la vida es saltar buscando nuestra propia felicidad.
EliminarMe alegro de que te guste.
Besos :)