Yo no creía en el amor a primera vista hasta ayer.
Mi primer día de prácticas, un día lleno de nervios e ilusión.
Y los nervios desaparecen cuando te están esperando veinte sonrisas nada más entrar por la puerta.
Que te digan "seño" y otras formas de llenarte el alma de felicidad. Porque aunque sean tan pequeñitos, te hacen sentir especial de una forma en la que nunca nadie te había hecho sentir así. Solo ellos.
Que vengan a ti con una sonrisa puesta de oreja a oreja y te digan "seño, te quiero", hace que te sientas extasiada de alegría y amor.
Aunque sean tan pequeñitos dan mucho amor y yo me siento agradecida de recibir tanto cariño.
Sólo llevo dos días y las horas con ellos se me están haciendo cortas.
Aún me quedan días con ellos pero sé que cuando acabe, los voy a echar muchísimo de menos.
¿Y qué son todos muy guapos? También os lo digo.
Y quien esté o haya estado en mi situación, me entenderá.
Quien hace que la vida valga no la pena, sino la alegría son los niños. Porque mientras ellos estén, habrá sonrisas en el mundo.
Precioso la verdad :) Escribes muy bien enserio. Me encanta tu blog :D
ResponderEliminarGraciaaas! Pues estoy escribiendo una novela jajaja, cuando salga a la venta a ver si te gusta ^^
EliminarComo sea como el blog te aseguro que me gustara :) pero quiero una firma en mi novela jajaja :)
EliminarEso está hecho :)
EliminarOlee jaja graciias :)
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